Narrativa Mejorada: Ansiedad

Ansiedad

Era muy temprano y en el estacionamiento sólo se encontraban unos cuantos vehículos. Uno de ellos, blanco y sucio, llegó cruzando sin respetar las líneas dibujadas en el pavimento y se colocó en el lugar más cercano al camino de peatones. Una joven que vestía  jeans y suéter verde, se bajó apresuradamente sacando consigo una mochila inmensa, libretas en mano y un vaso con café caliente. Talvez, el color de su prenda le servirá como un amuleto de suerte, como su madre le dijo  << el verde es un color de esperanza>>. Su cabello parecía estar sucio y despeinado, cualquiera diría  que se lo había recogido sin usar un peine.

Casi corriendo, se digirió a la biblioteca de su escuela atravesando un estacionamiento tras otro, tan grandes eran, que sintió haber recorrido  la Muralla China. Al llegar a la biblioteca se apresuró al ascensor y subió al séptimo piso, el cual estaba reservado para quienes el silencio es una necesidad. Como era tan temprano, no había muchas personas, lo cual fue un gran alivio para ella ya que le costaba trabajo concentrarse en un lugar lleno de personas. Se sentó en el primer escritorio vacío que vio, sacó un enorme libro de química orgánica, más libretas y unos cuantos papeles arrugados. Sin más titubeos, empezó a escribir en su libreta más de diez veces la misma reacción química y el mecanismo de ésta, cada una de ellas abarcaba más de media página. A lo largo de una hora hizo lo mismo con las más de veinte reacciones escritas en su libro.

Sin darse cuenta, su ansiedad  se daba a notar con el rápido movimiento de su pie derecho, que, al mismo tiempo golpeaba el soporte de la mesa haciendo un ruido del que ni ella misma se daba cuenta. Cada vez que terminaba con un mecanismo cerraba los ojos y trataba de visualizarlo en su mente al mismo tiempo que se tronaba los dedos de las manos, algo que también hacia sin  darse cuenta.

Después de terminar de escribir todas las reacciones al final del capítulo17, volteó la cabeza buscando el reloj que se encontraba en la pared, éste marcaba las 7:45 AM. Devastada, y un poco sorprendida, dio un profundo suspiro y se levantó. Sin mucho cuidado metió todas sus cosas en la mochila dejando afuera sólo un lápiz y un borrador viejo.  Levantó la cabeza una vez más y miró a su alrededor; se dio cuenta que el lugar estaba casi lleno de estudiantes  que, al igual que ella, se mostraban sucios y cansados.

Tratando de conservar la misma concentración que había mantenido por más de una hora, no volvió a levantar la cabeza hasta que llegó a su destino, el cual era  el edificio de Ciencias de la Bioquímica, que se encontraba al oeste del campus universitario. Al llegar ahí, se encontró con un abrazo y una sonrisa, que más que sonrisa parecía una mueca de cansancio.

–¿Lista?—le preguntó su mejor amiga.

–¡No! creo que tengo todos los mecanismos enredados unos con otros, eliminación es lo que más trabajo me ha dado.

–Relájate amiga, no cierres tu mente ni te ahogues en un vaso de agua. Hemos estudiado por más de dos semanas y dentro de tres horas esta clase será historia. Piensa en eso y veras que todo va a salir bien.

–Ya sabes que no me estreso a propósito, simplemente no lo puedo controlar, creo que ya me empezó a dar un ataque de taquicardia.

Justo cuando su amiga le empezaba a dar unos cuantos consejos, el profesor llegaba con las 87 copias del examen final. Se colocó en la puerta principal del aula, y dio uno a uno los exámenes a cada estudiante que entró por la puerta. Cuando llegó su turno, le entró un escalofrío, que le subió por toda la columna vertebral hasta llegar a sus hombros. En la esquina izquierda de su examen, había un número que indicaba la silla que debía tomar, caminó hacia ella, se sentó y  abrió su examen. En la esquina derecha escribió cuidadosamente <<Nina Lira>> nombre que su madre le escogió desde muy joven, mucho antes de saber de su existencia.

Su corazón palpitaba rápidamente,  por esta misma razón leía cuidadosamente las instrucciones y las preguntas más de dos veces, subrayando con su lápiz cada palabra que le parecía importante. Al llegar a la sección <<Síntesis  y Transformaciones>> sentía como su cabeza se calentaba y como sus mejillas se llenaban de color. Levantó su cabeza y miró como todos a su alrededor escribían sin parar, y también notó como se percibían confiados y seguros de lo que estaban haciendo. Ella aun no sabía como hacer para deshacerse de su incontrolable nerviosismo  que le causaban los exámenes. Hasta la fecha, sus notas no pasaban de un promedio de 8, ya que su ansiedad le congelaba el cerebro en cada prueba final. Pero hoy, estaba determinada a cambiar esa condena, tomando otro suspiro fijó su vista al papel nuevamente. Se dio cuenta que la molécula grande e imponente dibujada en esa hoja, era una de las que practicó sin cesar un día antes y que escribió diez veces antes de empezar el examen.  Se sonrió a sí misma,  dibujó esas líneas y puntos conectados a letras que darían por terminado este semestre de entrega total a los electrones y carbones.  Terminó, se levantó y entregó su examen final al profesor quien sonrió a la palabra <<gracias>> que salió de la boca de Nina.

Tan sólo por unos segundos sintió un gran alivio al salir del aula, pero éste se desvaneció, al recordar que su ensayo final de literatura española tenía que ser entregado mañana a las 8 AM. Agarró su mochila, y salió corriendo de la misma manera en la que llegó.

Narrativa escrita por Magdalena Salas

Una respuesta a “Narrativa Mejorada: Ansiedad

  1. Ansiedad

    Era muy temprano y en el estacionamiento sólo se encontraban unos cuantos vehículos. Uno de ellos, blanco y sucio, llegó cruzando sin respetar las líneas dibujadas en el pavimento y se colocó en el lugar más cercano al camino de peatones. Una joven que vestía jeans y suéter verde, se bajó apresuradamente sacando consigo una mochila inmensa, libretas en mano y un vaso con café caliente. Talvez, el color de su prenda le servirá como un amuleto de suerte, como su madre le dijo(:) <>. Su cabello parecía estar sucio y despeinado, cualquiera diría que se lo había recogido sin PEINARSE (usar un peine.)

    Casi corriendo, se digirió a la biblioteca de su escuela atravesando un estacionamiento tras otro, tan grandes eran, que sintió haber recorrido la Muralla China. Al llegar a la biblioteca(COMA) se apresuró al ascensor y subió al séptimo piso, el cual estaba reservado para quienes el silencio es una necesidad. YA QUE/DADO QUE(Como) era tan temprano, no había muchas personas, lo cual fue un gran alivio para ella ya que le costaba trabajo concentrarse en un lugar lleno de personas. Se sentó en el primer escritorio vacío que vio, sacó un enorme libro de química orgánica, más libretas y unos cuantos papeles arrugados. Sin más titubeos, empezó a escribir en su libreta más de diez veces la misma reacción química y el mecanismo de ésta, cada una de ellas abarcaba más de media página. A lo largo de una hora hizo lo mismo con las más de veinte reacciones escritas en su libro.

    Sin darse cuenta, su ansiedad se daba a notar con el rápido movimiento de su pie derecho, que, al mismo tiempo golpeaba el soporte de la mesa haciendo un ruido del que ni ella misma se daba cuenta. Cada vez que terminaba con un mecanismo cerraba los ojos y trataba de visualizarlo en su mente al mismo tiempo ((que se tronaba los dedos de las manos,BIEN)) algo que también haciACNENTOa sin darse cuenta.

    Después de terminar de escribir todas las reacciones al final del capítulo17, volteó la cabeza buscando el reloj que se encontraba en la pared, éste marcaba las 7:45 AM. Devastada, y un poco sorprendida, dio un profundo suspiro y se levantó. Sin mucho cuidado metió todas sus cosas en la mochila dejando afuera sólo un lápiz y un borrador viejo. Levantó la cabeza una vez más y miró a su alrededor; se dio cuenta que el lugar estaba casi lleno de estudiantes que, al igual que ella, se mostraban sucios y cansados.

    Tratando de conservar la misma concentración que había mantenido por más de una hora, no volvió a levantar la cabeza hasta que llegó a su destino, el cual era el edificio de Ciencias de la Bioquímica, que se encontraba al oeste del campus universitario. Al llegar ahí, se encontró con un abrazo y una sonrisa, que más que sonrisa parecía una mueca de cansancio.

    –¿Lista?—le preguntó su mejor amiga.

    –¡No! creo que tengo todos los mecanismos enredados unos con otros, eliminación es lo que más trabajo me ha dado.

    –Relájate amiga, no cierres tu mente ni te ahogues en un vaso de agua. Hemos estudiado por más de dos semanas y dentro de tres horas esta clase será historia. Piensa en eso y veraACENTOs que todo va a salir bien.

    –Ya sabes que no me estreso a propósito, simplemente no lo puedo controlar, creo que ya me empezó a dar un ataque de taquicardia.

    Justo cuando su amiga le empezaba a dar unos cuantos consejos, el profesor llegaba con las 87 copias del examen final. Se colocó en la puerta principal del aula, y dio uno a uno los exámenes a cada estudiante que entró por la puerta. Cuando llegó su turno, le entró un escalofrío, que le subió por toda la columna vertebral hasta llegar a sus hombros. En la esquina izquierda de su examen, había un número que indicaba la silla que debía tomar, caminó hacia ella, se sentó y abrió su examen. En la esquina derecha escribió cuidadosamente <> nombre que su madre le escogió desde muy joven, mucho antes de saber de su existencia.

    Su corazón palpitaba rápidamente, por esta misma razón leía cuidadosamente las instrucciones y las preguntas más de dos veces, subrayando con su lápiz cada palabra que le parecía importante. Al llegar a la sección <> sentía como su cabeza se calentaba y como sus mejillas se llenaban de color. Levantó su cabeza y miró como todos a su alrededor escribían sin parar, y también notó como se percibían confiados y seguros de lo que estaban haciendo. Ella aun no sabía como hacer para deshacerse de su incontrolable nerviosismo que le causaban los exámenes. Hasta la fecha, sus notas no pasaban de un promedio de 8, ya que su ansiedad le congelaba el cerebro en cada prueba final. Pero hoy, estaba determinada a cambiar esa condena, tomando otro suspiro fijó su vista al papel nuevamente. Se dio cuenta que la molécula grande e imponente dibujada en esa hoja, era una de las que practicó sin cesar un día antes y que escribió diez veces antes de empezar el examen. Se sonrió a sí misma, dibujó esas líneas y puntos conectados a letras que darían por terminado este semestre de entrega total a los electrones y carbones. Terminó, se levantó y entregó su examen final al profesor quien sonrió a la palabra <> que salió de la boca de Nina.

    Tan sólo por unos segundos sintió un gran alivio al salir del aula, pero éste se desvaneció, al recordar que su ensayo final de literatura española tenía que ser entregado mañana a las 8 AM. Agarró su mochila, y salió corriendo de la misma manera en la que llegó.
    DOTES ESCRITORES…ME ENCANTO…EL SUSPENSO, ME LLEVABAS DE LA MANO POR TODO EL CAMINO🙂
    MUY BIEN. 95

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